Hombres y mujeres padecen problemas capilares como consecuencia de una gran variedad de afecciones capilares como la caspa, seborrea o exceso de grasa, la alimentación o factores genéticos, entre otros. Estos problemas capilares deben ser tratados a tiempo, para evitar otros problemas mayores, como la caída del cabello o alopecia.
Un estudio reciente informa que uno de cada tres españoles sufre alopecia, mientras que en el caso de las mujeres esta afección está aumentando año tras año.
En IMD conocemos los factores que suponen un riesgo para la salud del cabello. El estrés, una dieta poco equilibrada, la ingesta de determinados fármacos y tratamientos oncológicos suponen una alerta para evitar la caída del pelo. Es por ello que recomendamos consultar con un especialista capilar ante la aparición de cualquier anomalía o síntoma capilar para que determine con exactitud la causa y prescriba el tratamiento adecuado.